El Monoambiente de Palermo

La caca en el pelo y otras cosas curiosas

Steps in the street

jennifer micóComment

Ecuatoriana anclada en Nueva York y bailarina con título en abogacía. Gaby Rendon, la sonrisa más grande de Brooklyn, cuenta sobre sus días pasados y presentes con la danza.

"Ser artista significa poder expresar lo que dice el alma y lograr mover algo en el otro que te está observando."

"Ser artista significa poder expresar lo que dice el alma y lograr mover algo en el otro que te está observando."

¿Cómo te presentás?

Soy Gabriela, bailarina y abogada, latina y de Ecuador.

¿Cuáles fueron las cosas más graciosas o extrañas que te dijeron al presentarte como bailarina?

"¡Ay, qué aburrido!", "¿Te podés poner en puntitas?", "¿Qué hacés?, ¿'Swan Lake'?" Y, si la persona es de New York, es muy común que te pregunte si bailás en Broadway.

"En Europa y en NYC el arte es fundamental, esencial. A los niños se les inculca el arte desde que son pequeños."

"En Europa y en NYC el arte es fundamental, esencial. A los niños se les inculca el arte desde que son pequeños."

¿Qué significa ser artista?

Significa poder expresar lo que dice el alma. También es lograr mover algo en el otro que te está observando.

¿Cómo combinabas tus estudios universitarios con la danza?

Tenía un esquema bastante bueno: estudiaba por la mañana y luego, a la tarde, me quitaba todo el stress de los libros con las clases de danza. Además, durante los fines de semana, aprovechaba para ensayar.

¿Fue tu paso como cheerleader determinante para el comienzo en la danza?

Bailo desde que tengo cuatro años, o sea, comencé con la danza antes de convertirme en cheerleader. En cualquier caso, creo que una persona que pertenece al mundo artístico, a lo largo de los años, puede variar las áreas; en mi caso, pasé por el jazz, el hip hop, el ballet. Considero que cada experiencia vivida fue una etapa de un mismo proceso, pero la idea fue siempre la misma: estar en el escenario, expresarme.

¿Cuál es el lugar del artista en la sociedad?

Eso es relativo: en Europa y en NYC el arte es fundamental, esencial. A los niños se les inculca el arte desde que son pequeños. En Latinoamérica, el panorama es otro: se lo considera ocio. Es una tristeza considerar el arte como ocio, se trata de una idea que me produce enojo, por momentos. Todos debemos dedicar algo de nuestro tiempo al arte, cualquiera sea la rama.

¿Cómo infundís el arte en tus roles?

Me resulta muy importante escuchar al coreógrafo: es él quien dice "¡Quiero que seas agua!" o "¡Quiero que seas miedo!" La técnica ya está: la idea es poder interpretar qué es lo que el coreógrafo quiere, ver lo que lográs y luego, pulir el movimiento. Es un proceso en que el vas haciendo vos mismo el movimiento. El resultado es la idea del coreógrafo, con la marca personal del bailarín.

"Me resulta muy importante escuchar al coreógrafo. La idea es poder interpretar qué es lo que quiere, ver lo que lográs y luego, pulir el movimiento."

"Me resulta muy importante escuchar al coreógrafo. La idea es poder interpretar qué es lo que quiere, ver lo que lográs y luego, pulir el movimiento."

¿Cuáles fueron los roles que más disfrutaste?

¡Pff! Varios… Coppélia, porque es muy divertido. Es un ballet que tiene mucho acting y es mágico.

Otro personaje que me gustó fue el de una mujer mayor y alcohólica: un rol difícil porque no es completamente ficcional, en el sentido en que no podés exagerar. Fue desafiante. De hecho, por momentos, tenía ganas de reír sobre el escenario. Fue parte de la obra "Against Reality", de la compañía Valleto.

También hice de una latina seductora, roba-novios, en "El Barrio", de Curet Performance Project.

 

 

¿Cómo es un día típico de entrenamiento?

Siempre tomo clases de ballet, que complemento con otras técnicas, como contemporáneo y moderno. Además, hago yoga y Pilates.

¿Cuánto de esfuerzo y cuánto de suerte hay en la carrera del bailarín? ¿Cómo es tu caso en particular?

"Fui una afortunada. No sólo nací con cualidades, sino que desde pequeña demostraba tener el deseo de bailar (...) me molestaba cuando mi mamá no podía llevarme a clase."

"Fui una afortunada. No sólo nací con cualidades, sino que desde pequeña demostraba tener el deseo de bailar (...) me molestaba cuando mi mamá no podía llevarme a clase."

Creo que hay dos tipos de bailarines: el que no nació con talento y el que sí. El primero entrena y llega. El segundo también entrena y mejora. A veces, es posible diferenciar entre ambos tipos, pero lo determinante es la pasión, la gracia, el brillo, aquello que provoca algo, haciéndole imposible al espectador quitar sus ojos sobre quien está bailando. En mi caso, fui una afortunada. No sólo nací con cualidades, sino que desde pequeña demostraba tener el deseo de bailar. De hecho, me molestaba cuando mi mamá no podía llevarme a clase. Nunca sentí que debía esforzarme. Con el tiempo, sí fue necesario trabajar un poco más, pero nunca lo viví como un esfuerzo. A través de las etapas que fui y sigo recorriendo, la pasión se mantiene siempre.

 

Pudiste conocer varias ciudades, ¿dónde te sentís como en casa?

En todas partes. Quizá, sea más fuerte esta sensación en aquellos lugares donde tengo amistades. En Buenos Aires, por ejemplo, donde viví muchos años. Otras ciudades son París o New York, donde vivo actualmente. Aquí, además de amigos, es donde estoy bailando y tengo proyectos. En fin, la casa de uno es donde está su corazón.

¿Cuál es el acento más difícil de entender en un profesor?

¡El ruso! El alemán también. Tomando clases en Alemania, aprendí a contar hasta ocho y me sentía perdida a la hora de las correcciones. Por suerte, alrededor del Mundo, los profesores de ballet utilizan el nombre de los pasos en francés. Además, la danza es un lenguaje demostrativo.

Coreógrafos o profesores que más te inspiran y por qué

Martha Graham, su drama. Nacho Duato, Jiří Kylián...Todos ellos son originales, raros pero naturales.

También Valeria, directora de Valleto. Es muy creativa. No tiene miedo de nada. Logra que uno sienta comodidad en medio de una situación incómoda. Es más, el bailarín que sigue las indicaciones de las coreografías de Valeria consigue disfrutar algo que, en condiciones normales, no disfrutaría.

Profesores que me inspiran son Marni Thomas y Elizabeth Auclair, las dos de la Escuela de Martha Graham. Hacen ver la danza como algo tan mágico, más allá del dolor que uno pueda sentir.

Otra excelente profesora que tuve en Argentina es Mariela Estrábaca. Es muy didáctica. Hace accesible el lenguaje de la danza.

"No busco ser mejor que alguien, sino ser la mejor bailarina que puedo ser (...) lo que más importa es poder demostrar qué me hace única, porque los verdaderos artistas ven más allá de la técnica o de las condiciones: ven quién está bailando con el corazón."

"No busco ser mejor que alguien, sino ser la mejor bailarina que puedo ser (...) lo que más importa es poder demostrar qué me hace única, porque los verdaderos artistas ven más allá de la técnica o de las condiciones: ven quién está bailando con el corazón."

¿Tu mejor aptitud?

Soy muy alegre y optimista. También tenaz: cuando quiero algo, me impongo a cualquier miedo que pueda surgir porque, si me hace feliz, si mi corazón lo quiere, me lleno de coraje. Tomo riesgos. Y disfruto el proceso que transito para conseguir lo que deseo.

¿Tu Mayor dificultad? ¿Cómo la sobrellevás?

La danza es una disciplina muy competitiva. Y uno debe esforzarse especialmente cuando aparecen bailarines jóvenes. Más aún, después de los años que tuve que administrar el tiempo entre el baile y los estudios universitarios. Por eso, intento no estar en mi mente. No busco ser mejor que alguien, sino ser la mejor bailarina que puedo ser. Después de todo, lo que más importa es poder demostrar qué me hace única, porque los verdaderos artistas ven más allá de la técnica o de las condiciones: ven quién está bailando con el corazón.

"Siempre tomo clases de ballet, que complemento con otras técnicas, como contemporáneo y moderno. Además, hago yoga y Pilates."

"Siempre tomo clases de ballet, que complemento con otras técnicas, como contemporáneo y moderno. Además, hago yoga y Pilates."

¿Qué tan crítica hay que ser con la performance de uno mismo? ¿Cómo sos vos?

La autocrítica es complicada. Uno ya sabe cuáles son sus debilidades. Me gustan las críticas que llegan desde afuera, las tomo bien y considero que son una parte de todo el proceso. Veo muchos videos para corregir pequeños detalles. A veces, al mirarme, pienso: "pude haber dado mucho más". También son muy útiles para ver que los movimientos que yo imagino enormes, pueden ser mucho más grandes.

¿Qué hacés para calmar dolores o recuperarte de las lesiones?

Gracias a Dios, nunca tuve una lesión demasiado grande. Cuando estoy dolorida, uso agua caliente, hielo, elongo más de lo normal y, de ser necesario, tomo algún analgésico. Si se trata de algo más grave, consulto un profesional.

"Soy tenaz: cuando quiero algo, me impongo a cualquier miedo que pueda surgir porque, si me hace feliz, si mi corazón lo quiere, me lleno de coraje. Tomo riesgos."

"Soy tenaz: cuando quiero algo, me impongo a cualquier miedo que pueda surgir porque, si me hace feliz, si mi corazón lo quiere, me lleno de coraje. Tomo riesgos."

 

 

 

¿Te gusta la enseñanza de la danza?

Sí, me encanta.

¿Cuál es es tu mayor desafío?

Mi mayor desafío fue venir a NYC. Llegué al finalizar mi carrera universitaria y tenía la edad límite para ingresar a la escuela de Alvin Ailey. Además, en esta ciudad, el ambiente de la danza es particularmente competitivo. Sentía que era como ingresar en la selva. Pero yo pensaba: “¡Ve por ello!“ y sucedió.

En tu entrenamiento diario, ¿cuál es tu objetivo?

Fortalecerme más. Es el momento que dedico a mí, por completo. Elimino el stress y las tensiones. Disfruto, lo siento. También intento mejorar mi técnica, pero eso ya está en un plano secundario.

Lo más loco que te dijo un profesor para corregirte o explicarte algo

Me han pedido ser Caperucita Roja, un círculo, hasta imaginar que tenía una pizza en la mano. Estas metáforas son divertidas y lo más sorprendente es que, con ellas, se consiguen movimientos hermosos.

Lo más gracioso que has visto a alguien usar en clase

¡Alumnas que se visten como cisnes! ¡Pero también creo que son adorables!

"Hay que sentir, disfrutar, más allá de la técnica. El bailarín, con la energía, puede llegar más lejos de los límites de su cuerpo."

"Hay que sentir, disfrutar, más allá de la técnica. El bailarín, con la energía, puede llegar más lejos de los límites de su cuerpo."

El mejor consejo que te dieron

“No pienses, sólo actúa.“ No juzgar es un buen consejo que me dio una amiga, una vez. También me gusta mucho una idea de Martha Graham, que se mantiene en los profesores de su escuela: hay que sentir, disfrutar, más allá de la técnica. El bailarín, con la energía, puede llegar más lejos de los límites de su cuerpo.

Algún pensamiento o consejo que compartirías con alguien que inicia una carrera en danza

La técnica es importante, pero no dejes que te enloquezca. Es importante que vayas por más y sigas tu corazón o eso que tenés dentro y que te hace bailar. No tengas miedo a la audiencia y disfrutá.

¿Alguna pregunta que no te hice y que te gustaría que te pregunte?

Mmm... “¿Dónde me veo en unos años?“ Espero seguir sobre el escenario, mi lugar favorito en el Mundo. Eso, siempre que mi cuerpo responda. También me gustaría enseñar, transmitir mi pasión y seguir bailando.

"Cada experiencia vivida fue una etapa de un mismo proceso, pero la idea fue siempre la misma: estar en el escenario, expresarme."

"Cada experiencia vivida fue una etapa de un mismo proceso, pero la idea fue siempre la misma: estar en el escenario, expresarme."

Pueden encontrar a Gaby en su cuenta de Facebook y en la de Instagram. No, ella no tiene Twitter