El Monoambiente de Palermo

La caca en el pelo y otras cosas curiosas

¿Sos de la generación "Barbie X" y "Juliana Y"?

jennifer micóComment

De las veces que más confundida estuve, rescato la imagen de mi vecino sobre su moto en ambo y casco. Recuerdo que se me escapó una carcajada - de los nervios, supongo - y como ninguno de los presentes pertenecía a la "Barbie X" o "Juliana Y", nadie me acompañó en risas, y no tuve más que resignar el viaje en ascensor, que no llegaba más, y subir por escaleras.

 

O médico o motoquero

Juguetes como Barbie y la Valijita Juliana, basados en oficios y profesiones, están muy bien para presentar el mundo del trabajo al niño: son la primera mirada al sector de lo que después en el colegio definiremos como Población Económicamente Activa. Se origina, en el baúl de chiches, un universo de

doctores

veterinarias

modelos

maestras

periodistas

costureras

ecologistas

Aunque lo más absurdo que recuerdo respecto a la Valijita Juliana Mamá es que traía UN ÚNICO SOLO PAÑAL DESCARTABLEBarbie duerme conmigo y Juliana Comiditas representan casos que, reconozcámoslo, no sabemos cómo ubicar en la economía de nuestra ni de ninguna sociedad; claro que todos aquellos que nos dedicamos a disciplinas alternativas, como las Letras, estamos muy agradecidos con los fabricantes por haber incluido estas ediciones.

Así como un doctor sobre la moto pierde rasgos médicos y gana atributos rock&roll, un adulto que come algodón de azúcar, o helado (especialmente en la heladería), cobra automáticamente facciones aniñadas. Mujer enloquecida con su algodón de azúcar durante el entreacto de la función del Circo Estatal de San Petersburgo - Septiembre, 2014

Así como un doctor sobre la moto pierde rasgos médicos y gana atributos rock&roll, un adulto que come algodón de azúcar, o helado (especialmente en la heladería), cobra automáticamente facciones aniñadas.

Mujer enloquecida con su algodón de azúcar durante el entreacto de la función del Circo Estatal de San Petersburgo - Septiembre, 2014

No sé qué tan apropiados son este tipo de juguetes: quizá ofrezcan una visión estereotipada y rígida de la sociedad. Pero yo los recuerdo con cariño y alegría: no importa cuánto me despisten los médicos en ambo y casco o los adultos comiendo algodón de azúcar.