El Monoambiente de Palermo

La caca en el pelo y otras cosas curiosas

Según el lugar, ¿cómo damos y cómo nos dan la bienvenida?

jennifer micóComment

En muchas empresas multinacionales, tienen un código que, si bien ya se instaló hace tiempo y todos queramos ser cool siguiéndole con fingida naturalidad el juego a los empleados, creo que la mayoría seguimos pensando que el hábito es, más que intimidante, bastante espeluznante. Así, llegamos a la estación de servicio, al café o a la caja del cine y aparece un chico como Mauro que nos dice: "¡Bienvenido! ¡Nos alegra verte hoy! Mi nombre es Mauro, ¿en qué lo puedo ayudar?" Es cierto que cuando entramos en un lugar, a veces, necesitamos un Mauro que nos asista, nos oriente, nos contenga. Sin embargo, la costumbre que todavía sigue funcionando de modo más extendido es la del cartel: simpático o minimalista, pocas veces útil y, en ocasiones, particularmente curioso.

 

Hay carteles que nos dan la bienvenida a una fiesta de cumpleaños,

bienvenidossss.jpg

otros que hacen del regreso a clases algo más divertido y colorido,

carteles que son alfombras o felpudos para recibir invitados en casa:

y uno de mis favoritos: los carteles de frontera

La magia del cartel funciona y Maxi, aunque tenga un poco de dolor en las piernas, se siente feliz por haber llegado a Tilcara.

La magia del cartel funciona y Maxi, aunque tenga un poco de dolor en las piernas, se siente feliz por haber llegado a Tilcara.

Mi colección termina, por hoy, en este cartel que encontré al llegar a Tallin, Estonia. Bajé del bus, caminé unos pocos metros y, créase o no, sin hablar ni leer estonio, vi este cartel y me sacó una sonrisa.