El Monoambiente de Palermo

La caca en el pelo y otras cosas curiosas

Entrevista a Harald Egerer, Secretario de la ONU

jennifer micóComment

Fragmentos del artículo que se publicó en la revista "Elemental Watson": http://www.elementalwatson.com.ar/larevista.html

 

ONU Viena, Austria. El subte frenó. Por el altavoces dijeron algo que sigue en mi colección de misterios del Universo. Rápido, con pocas ganas de pasarme de estación, chequeé unas tres veces el papelito en que había escrito con letras grandes y separadas “K A I S E N M Ü H L E N”, y bajé del vagón. Miré el reloj: tranquila, más de media hora a mi favor. En el último mail donde concreté detalles del encuentro, me habían aconsejado llegar con tiempo de sobra para pasar por los controles de la entrada: “El sistema de seguridad del edificio es peor que en los aeropuertos, sólo que acá no tenemos aviones.” Absolutamente perdida y un tanto nerviosa por la cita, leí “VIC”. Pensé que era un chiste o que mis nervios me engañaban. Más de cerca, verifiqué: no sólo estaba escrito “VIC” sino que, mejor todavía, ese VIC era el VIC que yo estaba buscando: Vienna International Centre. Según la interpretación que había hecho del mapa, me esperaba una caminata de unos veinticinco minutos a paso rápido (plan nada despreciable para entrar en calor, teniendo en cuenta la tarde ventosa). Sin embargo, apenas asomé la cara a la puerta, apareció la entrada del Centro Internacional. A lo lejos, me parecía ver el cartel de un bar: ir a hacer tiempo allá era arriesgado. Encontré un banco, justo frente a las rejas de la puerta y me senté: la espera fue un poco larga y bastante fría.

 

Los empleados de Naciones Unidas llegan a sus oficinas en bici.

Los empleados de Naciones Unidas llegan a sus oficinas en bici.

Entrar al edificio del VIC

Era cierto, hay que pasar por todos los controles de seguridad:

  • rayos X
  • scan
  • sacar la computadora de la mochila
  • te piden un documento (yo di mi pasaporte) y a cambio te dan un encantador accesorio para colgar del cuello

¿Quién es Harald Egerer?

Es el Secretario de la Convención de los Montes Cárpatos, en representación del Programa Ambientalista de las Naciones Unidas. Dentro de la misma organización, ejerce el rol de Director de la Oficina del Sistema de Certificación de Sostenibilidad y Reducción de Emisiones de gases.

¿Cómo lo hizo?

Estudió Derecho en la Universidad de Viena, Relaciones Internacionales y también Ciencias Ambientales. Además, fue periodista para la Agencia de Prensa Austríaca, siempre dentro de la vertiente ecologista.

¿Por qué "Ciencias Ambientales?

Explica que desde niño se interesó en la naturaleza: “En casa siempre había animales.” Y agrega: “Fue un acto de rebeldía: en esa época, la carrera era una novedad: yo usaba el pelo largo y andaba en bici, cuando éramos pocos los que usábamos este medio de transporte.”

Vista desde un banco en la plaza Dr Karl Lueger-Denkmal, Viena.

Vista desde un banco en la plaza Dr Karl Lueger-Denkmal, Viena.

Viena Verde Viena

En Viena, hasta el más distraído, un día se encuentra en su casa pensando en qué bolsa tiene que tirar la caja de cereales que acaban de terminarse. Son, mínimamente, tres los tachos de basura :

plástico,

papel y

vidrio

Los contenedores, a veces, están en planta baja del edificio; otras, es necesario salir y caminar unos metros. Al ver a los niños llegar al Jardín de Infantes en sus pequeñas bicicletas o monopatines, se refuerza la dosis y se hace más difícil resistir: poco a poco, nos volvemos todos verdes. (Sin mencionar los letreros de los baños públicos que instigan a no usar más de una servilleta de papel o la profusión de cualquier producto en versión “Bio”, que se puede conseguir incluso en las góndolas de los supermercados más económicos.)

Jardín de Infantes Estatal ubicado en el StadtPark,Viena.

Jardín de Infantes Estatal ubicado en el StadtPark,Viena.

Atención

Harald, enseguida me advierte que no siempre es así. Aunque la calle esté plagada de furiosos ciclistas, para muchos vieneses, el auto - caro y jamás ecológico - ocupa el primer puesto de las prioridades:

“Después del auto, no viene nada: algunos lugares más abajo aparece la familia y, si tiene, la mascota.”

De hecho, y a pesar que desde 1873 funciona un sistema de tuberías transporta agua pura desde los Alpes, casi nadie toma agua de la canilla y por eso hay una enorme cantidad de botellas de plástico; sin contar los envases de las gaseosas.

El comportamiento responde a intereses económicos de empresarios que vieron la posibilidad de hacer negocio con un recurso que antes, recuerda, se servía gratuitamente en los restaurantes: “Ahora te cobran incluso esa misma jarra de agua de la canilla.”

 

¿Se puede convencer al usuario de no excederse con el uso del gas sin prometerle premios ni amenazarlo con costos extra?

No.

La conclusión es que respondemos a estímulos - positivos o negativos. El gobierno debe multarnos o felicitarnos, educarnos a la fuerza para ser ciudadanos responsables. Y, ¿quién educa al gobierno? En parte, es tarea de organismos como la ONU de hacer llegar las principales inquietudes. Por ejemplo, como deseo de cumpleaños del Medio Ambiente, Harald le pidió a la administración de Obama que redujera la emisión de gases.

¿Por qué algunas sociedades son más ambientalistas que otras?

“Hay sociedades menos materialistas que otras, donde el cuidado del entorno es el reflejo que se tiene por el respeto del otro. Se cuida la ciudad, los recursos no sólo proyectándose en el futuro sino por el presente: cuidar lo que es de todos.” Por eso, muchas de las medidas ambientalistas que copian los gobiernos emergentes no funcionan.

Harald ejemplifica con el caso de los tachos de basura que se implementaron en los Balcanes y no tuvieron el éxito esperado.

Harald ejemplifica con el caso de los tachos de basura que se implementaron en los Balcanes y no tuvieron el éxito esperado.


Ningún romántico

Ya no lleva el pelo largo y usa traje. Su puesto en las Naciones Unidas, sus lentes y su elegancia no le impiden decorar una larga mesa en su despacho con muñecos de dinosaurios ni comer pochoclo mientras saluda a unos colegas, en la sala de cine independiente donde se proyectó el documental del fotógrafo James Balog,“Chasing Ice”.  Y está convencido de que la sociedad, incluso en países como Austria, tiende a perder sus buenos hábitos ambientalistas.


 

Pregunta final

Rumania,

Ucrania,

Polonia,

República Checa,

Eslovaquia,

Hungría,

Serbia...

¿Por qué Austria es la sede de la Secretaría de la  Convención, sin figurar entre ninguno de los siete países - mencionados por la ONU - sobre los que se extienden los Montes Cárpatos: ?

Harald da tres razones:

1) Neutralidad: cuando hay proyectos que involucran intereses de tantos países, resulta eficiente el que sean dirigidos desde afuera

2) Edificio: el Programa Ambientalista de Naciones Unidas, organización de la que depende esta Convención, ya tenía sus oficinas en Austria y

3) Vuelos: actualmente, existen numerosos vuelos entre los países miembros que tienen conexiones en Viena.

 


Algunos hábitos ambientalistas

 

en Viena

  • Sanitarios con descarga ecológica (son de doble botón: uno para realizar descargas con mayor caudal de agua)

  • Productos de limpieza libres de fosfatos y amoníaco

  • Limpieza de la ropa en lavanderías con máquinas ecológicas o bien, en casa usar el lavarropas siempre con carga completa y preferiblemente con agua fría

  • El uso del lavaplatos permite optimizar la cantidad de agua

  • Instalación de una flor de ducha ecológica (regula el caudal de agua para evitar desperdicio)

  • Campañas dirigidas a los conductores para estimularlos a mantener los neumáticos con la presión adecuada: además de dinero y nafta, es una medida que permite reducir número de emisiones

  • Uso extensivo de lámparas de bajo consumo

¿Y en Buenos Aires?

  • Más que una alternativa ecológica, el lavaplatos es visto como un artículo de lujo. En Buenos Aires, el costo del servicio de agua aún es menor al de este electrodoméstico

  • Las lámparas de bajo consumo existen y pueden conseguirse. Y, aunque es cierto que consumen una menor cantidad de energía, son costosas.

  • Desde octubre de 2012, en los supermercados de Capital Federal, las bolsas de plástico se cobran. A pesar de que hubo un aumento de vecinos con changuitos y bolsas que llevaban desde sus hogares, no hubo avances evidentes en el plano de la separación de residuos.