El Monoambiente de Palermo

La caca en el pelo y otras cosas curiosas

Personajes del Mercado de Antón Martín I

jennifer micóComment

Quien dice que va al mercado sólo a hacer las compras miente. Primera entrega de las caras del Mercado de Antón Martín, Madrid, España.

Mercado de Antón Martín, Madrid, España - Octubre 2014

Mercado de Antón Martín, Madrid, España - Octubre 2014

Beto, en Buenos Aires, me tiene muy mal acostumbrada. Me corta la calabaza en rodajas, me da las bananas en su punto justo y me vende el pedazo de sandía más jugoso y de un tamaño copado para que, al momento de guardarla, yo no tenga que desarmar la heladera.

Por suerte, en el Mercado de Antón Martín, encontré una verdulera con mucha paciencia y cosas ricas. Estoy aprendiendo a cocinar, nunca supe cómo comprar "por kilo" y difícilmente algún día entienda

  • cuántos tomates son suficientes para no coleccionarlos en un rincón de la cocina, al punto en que comienzan a hacerse ketchup entre ellos,

  • o por qué, si mi mano es de tamaño estándar, el manojo de espinacas parece un arbusto que me provoca, marchitando rápidamente sus hojas, obligándome a poner espinacas hasta en la tostada de la mañana.

A eso  agrego que descubrí que soy más feliz yendo al mercado cada día o día de por medio, antes que verme obligada a hacer una intensa y aburrida maratón de tomates, morrones o lechuga o lo que fuere.

Cada vez que la verdulera del Mercado Antón Martín me preguntaba "¿algo más?", yo contestaba cosas absurdas como "dos zanahorias" o "una cebolla grande" (que la cebolla sea la base de muchas preparaciones no quiere decir que deba estar presente en todas). Después de pagar, el saludo era: "Bueno, vuelve pronto a comprar más cosas frescas."

De las frases de despedidas, la de ella fue una de los mejores que escuché:

- El domingo ya me voy

- ¿De dónde eres?

- Buenos Aires, Argentina

- Ah, pero eso es parecido a acá

- ¡Sí!

No estoy muy segura de haber entendido qué quiso decirme. Capaz, ella también conozca a Beto.