El Monoambiente de Palermo

La caca en el pelo y otras cosas curiosas

¿Qué le faltaría a este slogan para ser perfecto?

jennifer micóComment

Los slogans no deben ser todos iguales. Algunos tienen poca paciencia:

Just do it

(Nike)

Otros, a primera vista, parecen tautológicos:

El koihnoor es el kohinoor...

pero son realmente descriptivos:

...Poderoso el chiquitín

(Kohinoor)

Algunos son reveladores:

Jorgito, el nombre del alfajor

(Alfajores Jorgito)

Y otros parecen una adivinanza:

Pensar qué y no dónde

(Unicenter)

Otros nos llegan en idiomas extranjeros:

Das Auto,

(Volkswagen)

Connecting People

(Nokia)

Algunos nos relajan:

Me tomo cinco minutos, me tomo un té

(La VIrginia)

Otros, quizá, nos alteren un poco:

Sacá el tigre que hay en vos

(Zucaritas)

 

Pero el slogan del shopping Wien Mitte, en Viena, creo que no tiene precedentes

COMPRÁ, COMÉ, TOMÁ. Casi el título del libro de Elizabeth Gilbert -que también fue película- Comer, rezar, amar (Eat, Pray, Love). En el Wien Mitte, no andan con dobles mensajes, y en la oficina de creativos, nadie se retuerce por dar una vuelta de tuerca. Un slogan que unívocamente pertenece a un centro comercial. Después de todo, nadie entra a un shopping con mayores ambiciones que comprar, comer y/o beber; excepto, claro está, esas visitas express de quienes, eventualmente, pasamos con el único fin de servirnos de un baño público limpio y con jabón líquido con olor a chicle. Pero, ¿cómo incluir esto último, en el cartel que da la bienvenida al edificio?